La víctima, de 22 años, dormía en su habitación cuando se encontró con el intruso armado. Tras un forcejeo, el delincuente la golpeó y escapó, pero la Policía lo rastreó y lo atrapó horas después con el arma en la mochila.
Una pesadilla total vivió una joven de Puerto Iguazú durante la madrugada, cuando se despertó en su habitación y encontró a un desconocido parado al lado de su cama. El hecho ocurrió alrededor de la 01:00 en una vivienda de la calle Horacio Quiroga, donde la víctima de 22 años descansaba junto a su madre.
Al sentir el movimiento, la chica encendió la linterna del celular para ver qué pasaba y se topó de frente con el delincuente, quien llevaba un cuchillo en la mano. Sin dudarlo, el intruso se le tiró encima para sacarle el teléfono. En medio de la desesperación, la joven luchó contra el agresor, lo empujó y logró hacerle perder el equilibrio.
Antes de salir corriendo por la puerta, el sujeto le dio un golpe en la cara. La madre encendió las luces de la casa y el ladrón terminó escapando con las manos vacías.
La víctima terminó con cortes leves en el labio, raspones en un brazo y un golpe en el tórax. Con los datos y los rasgos físicos que la joven le dio a la Policía, los efectivos de la Comisaría Primera armaron un operativo de búsqueda por toda la zona y revisaron las pistas sobre el recorrido del prófugo.
La búsqueda dio sus frutos. En las primeras horas de la mañana, los agentes interceptaron sobre la calle Los Lapachos a un muchacho de 24 años que coincidía paso a paso con la descripción.
Al revisar la mochila que llevaba encima, le encontraron un cuchillo tipo Tramontina idéntico al que usó durante el ataque. El acusado quedó detenido de inmediato y terminó tras las rejas a disposición del juzgado de turno.

