El siniestro ocurrió este lunes pasado el mediodía. Dotaciones de bomberos de Wanda y Puerto Esperanza trabajaron en conjunto para sofocar las llamas en un inmueble.
El aviso llegó de forma urgente a las dependencias policiales: una propiedad estaba siendo consumida rápidamente por las llamas. La magnitud del foco ígneo obligó a un despliegue conjunto de fuerzas para evitar que la situación pasara a mayores.
Una emergencia coordinada
Minutos después de las 13:20 horas, el silencio del barrio Nueva Argentina de Wanda fue interrumpido por el avance del fuego. La voracidad de las llamas era tal que el personal de la comisaría local y del Comando Radioeléctrico solicitaron apoyo inmediato ante la posibilidad de que el incendio se propagara a viviendas linderas.
Al lugar acudieron dotaciones de la División Bomberos de Puerto Esperanza, quienes junto a los Bomberos Voluntarios locales, iniciaron las tareas de enfriamiento y ataque directo al fuego. Los vecinos observaban con impotencia cómo el calor deformaba la estructura, mientras los rescatistas trabajaban contra reloj bajo el sol del mediodía.
El balance tras el humo
Las tareas de extinción se extendieron por un tiempo considerable debido a la intensidad de la combustión. Una vez que el humo comenzó a disiparse, el escenario que quedó al descubierto fue desolador, revelando la furia con la que el incendio había atacado cada rincón de la propiedad.
Tras el control total de la situación, los peritos realizaron la inspección final. Se constató que el siniestro afectó aproximadamente el 80% de la estructura, provocando el colapso del techo, el desprendimiento de gran parte de la mampostería y la pérdida total de los bienes muebles. A pesar de los daños materiales absolutos, se confirmó con alivio que no se registraron personas lesionadas.

