Con reclamos por la restitución del FONID y mejoras salariales, gremios docentes inician el año con un paro sin asistencia. El impacto se siente en las escuelas públicas de la provincia.
El calendario escolar marcaba este lunes 2 de marzo como el día del reencuentro en las aulas, pero el escenario en gran parte de las escuelas públicas de Misiones es de silencio y persianas bajas.
En coincidencia con el inicio del ciclo lectivo en otras 15 provincias, el Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha (FTEL) se sumó al paro nacional sin asistencia de los puestos de trabajo bajo la consigna «basta de ajuste».
La medida de fuerza, impulsada por las confederaciones nacionales CTERA, UDA, CEA, Sadop y Amet, busca visibilizar una crisis que los gremios definen como histórica: con salarios promedio que tocan su nivel más bajo en dos décadas, los docentes exigen una recomposición urgente que permita recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación.
Los ejes del conflicto
El malestar docente se fundamenta en varios puntos críticos que han tensionado la relación con el Gobierno nacional en los últimos años:
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Restitución del FONID: El reclamo central incluye la vuelta del Fondo Nacional de Incentivo Docente, eliminado hace dos años. Este fondo representaba entre un 8% y un 15% del sueldo neto de los maestros misioneros.
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Desinversión educativa: Según datos gremiales, la inversión nacional en educación sufrió un recorte del 47,7% entre 2023 y 2025. Para este 2026, el presupuesto asignado es apenas del 0,75% del PBI, cayendo respecto al año anterior.
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Rechazo a la «Libertad Educativa»: Los sindicatos se oponen al proyecto de ley impulsado por la gestión de Javier Milei, advirtiendo que la normativa podría «detonar» el sistema de educación pública argentino.
El panorama en Misiones
En la tierra colorada, el FTEL —integrado por gremios como UDNAM, UTEM, CTA-A, Conti Santoro, Autoconvocados y Marea Blanca, entre otros— ratificó su adhesión total. Si bien algunas instituciones privadas y sectores no sindicalizados iniciaron actividades, el impacto en la educación pública es notable, dejando a miles de estudiantes a la espera de un acuerdo que destrabe el conflicto salarial y asegure la previsibilidad del financiamiento educativo.

