Intendentes de Encuentro Misionero se rebelan contra la centralización. Reclaman voz en las listas de 2027 y cuestionan la imposición de candidatos que no conocen el territorio.
Cansados de «comerse el sapo» y de los candidatos impuestos desde la capital, un grupo de intendentes del interior rompió el silencio. A través de un acta acuerdo, exigen poder de decisión real en el armado electoral para 2026/2027 y marcan la cancha a la cúpula partidaria.
Un grupo de jefes comunales pertenecientes al espacio político Encuentro Misionero (ex Frente Renovador) formalizó un «Acta Acuerdo» en la localidad de Ruiz de Montoya, estableciendo una hoja de ruta común y marcando una posición de ruptura con la dinámica de decisiones tradicional.
El documento, rubricado por intendentes nucleados en la Comisión de Desarrollo Estratégico y Integral de Municipios (CODEIM) y la Asociación de Intendentes del Norte Misionero (ADINM), introduce un elemento de diferenciación interna, en un contexto donde el resto de los intendentes del oficialismo se mantiene al margen.
La iniciativa, firmada el pasado 19 de mayo, oficializa la creación de una «Mesa Política y Técnica en sesión permanente». Si bien el texto formal hace referencia a la gestión y la articulación institucional, el trasfondo expone un malestar creciente: la intención de los alcaldes de dejar de ser sujetos pasivos en la conformación de listas electorales.
El hartazgo ante el «armado a dedo» desde Posadas
La maniobra responde a un sentimiento de agotamiento que atraviesa a gran parte de los jefes territoriales. Según fuentes relacionadas con algunos jefes comunales del norte misionero, existe una intención explícita de evitar que las listas sigan siendo confeccionadas de forma centralizada desde Posadas. El reclamo apunta a la modalidad de imponer candidatos —muchas veces «desconocidos» para el interior— a quienes los intendentes deben apoyar electoralmente, situación que en la jerga política local se describe como «comerse el sapo».
El descontento se centra en que la dirigencia que diseña los nombres en la capital provincial suele tener un escaso contacto con la realidad, las necesidades y las figuras emergentes de cada municipio. En charlas en off the récord, algunos dejan trascender que el desgaste no es nuevo: aseguran estar «cansados de líderes inaccesibles» y de no tener voz ni voto en decisiones que se resuelven en una mesa de conducción muy reducida.
El respaldo estratégico a la figura del Ejecutivo provincial
En medio de este planteo, la nota distintiva es el apoyo explícito a la figura del gobernador Hugo Passalacqua, a quien reconocen como el principal articulador y gestor. Este respaldo no es casual; el mandatario provincial es quien administra la «caja» y mantiene un vínculo directo y cotidiano con cada intendente. Para los jefes territoriales, Passalacqua representa el canal de gestión que garantiza la operatividad de sus municipios, por lo que el acta busca blindar ese canal de diálogo frente a las estructuras partidarias que ellos mismos cuestionan.
El pedido de «voz y voto» y el compromiso de unidad
En el apartado cuarto del acta, los firmantes solicitan una representación real en los ámbitos de decisión política y partidaria, exigiendo «voz y voto» en la definición de la estrategia electoral para el período 2026/2027. Como medida para fortalecer su posición negociadora, los intendentes se comprometieron a no suscribir acuerdos individuales ni adoptar definiciones políticas por fuera de este bloque.
Con este movimiento, los jefes comunales de la CODEIM y ADINM buscan posicionarse como un sector con peso propio, intentando que, de cara a los próximos comicios, la construcción de las candidaturas deje de ser un proceso verticalista y comience a contemplar la visión de quienes gestionan el territorio.

