Un control policial nocturno terminó dejando al descubierto una situación mucho más grave de lo que parecía a simple vista. Un joven que circulaba en motocicleta fue interceptado y, tras las verificaciones de rigor, se confirmó que el rodado tenía pedido de secuestro y que además llevaba un arma de fuego de fabricación casera.
La intervención se concretó cerca de las 22 horas, cuando efectivos de la Brigada de Investigaciones realizaban tareas vinculadas al esclarecimiento del hurto de una motocicleta denunciado días atrás. Información recolectada durante la investigación indicaba que el vehículo sustraído habría sido vendido y se encontraría en circulación.
Con esos datos, el personal policial se dirigió a una estación de servicio ubicada sobre la Ruta Provincial N.º 17, en el sector conocido como Puente Alto, donde lograron ubicar a un sujeto que se desplazaba en una moto con características coincidentes a la buscada.
Al inspeccionar el rodado, los efectivos constataron modificaciones recientes en el carenado y en el tanque de combustible, además de la ausencia total de chapa patente, lo que reforzó las sospechas iniciales. Durante el control personal, también se detectó que el conductor llevaba consigo un arma de fuego calibre .22 de fabricación casera, comúnmente conocida como “tumbera”.
Por disposición del Juzgado de Instrucción interviniente, se procedió al secuestro de la motocicleta y del arma, mientras que el involucrado fue notificado y quedó supeditado a una causa judicial por tenencia ilegal de arma de fuego.
El joven fue identificado como un hombre de 25 años, mientras que la motocicleta recuperada había sido denunciada como robada días atrás en la ciudad de Puerto Rico. Las actuaciones continúan para establecer si el involucrado tiene relación directa con el hecho original del hurto.

