El insólito hecho delictivo ocurrió en la Avenida San Martín. Cámaras de seguridad filmaron al joven de 19 años y a su madre de 36 en plena acción.
Las imágenes de un circuito cerrado de videovigilancia comercial resultaron determinantes para que los investigadores lograran identificar y aprehender a los presuntos responsables de un hecho delictivo bajo la modalidad de hurto.
La coordinación interna entre los sospechosos no bastó para eludir el sistema de monitoreo del local, que aportó las pruebas fílmicas clave para que el magistrado interviniente emitiera las correspondientes órdenes de captura.
La investigación policial se inició formalmente a partir de la denuncia radicada por el propietario del comercio, un hombre de 58 años de edad, cuyo local se encuentra ubicado sobre la Avenida San Martín de la localidad de Puerto Rico.
Al realizar una revisión minuciosa de las cintas de las cámaras de seguridad, el comerciante constató que un joven ingresó al sector de góndolas, sustrajo una botella de fernet y se dio a la fuga sin abonar el producto, mientras una mujer permanecía en la parte exterior del inmueble coordinando la vigilancia para facilitar la huida.
A partir del análisis de las secuencias de video y los datos recabados en la zona, los uniformados lograron establecer la identidad de los sospechosos. Con las autorizaciones del Juzgado de Instrucción en turno, las patrullas irrumpieron cerca de las 15:00 horas en una propiedad ubicada en el barrio Fátima.
Captura de los involucrados en sede judicial
En el interior del inmueble allanado, el personal policial procedió a la detención de Matías V., un joven de 19 años de edad, señalado como el autor material del hurto. Asimismo, durante la requisa de las dependencias de la casa se secuestraron prendas de vestir particulares y otros elementos de interés directo para el posterior cotejo de pruebas en la causa judicial.
Pocas horas más tarde, las patrullas locales interceptaron en la vía pública a la presunta cómplice de la maniobra, identificada formalmente por las autoridades como Verónica S., de 36 años de edad, quien resulta ser la progenitora del primer detenido.
Por disposición estricta de los magistrados intervinientes, ambos implicados fueron trasladados de forma preventiva a las celdas de la sede policial jurisdiccional, donde permanecen alojados supeditados al avance de las correspondientes actuaciones de rigor.





