El Presidente destacó la baja de la pobreza y la creación de empleos en la cena de la Fundación Libertad. Aseguró que la inflación será derrotada y defendió el ajuste de 5 puntos del PBI.
En una noche cargada de definiciones políticas y económicas, el presidente Javier Milei fue el orador principal de la cena anual de la Fundación Libertad. Ante una audiencia que incluyó al expresidente Mauricio Macri y a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el mandatario ratificó el rumbo de su gestión, a la que calificó como «el mejor Gobierno de la historia», y lanzó duras críticas hacia la oposición, especialmente contra el kirchnerismo y el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
El discurso comenzó con un fuerte repudio al intento de asesinato contra el Presidente estadounidense Donald Trump, para luego centrarse en la batalla cultural y económica. Milei sostuvo que la izquierda no tiene reparos en «recurrir a la violencia» ante el avance del liberalismo, que —según sus palabras— ha comenzado a imponerse en las urnas y en la opinión pública.
Los pilares de la defensa económica
Inflación y Solvencia: El Presidente aseguró que la inflación «va a caer» y que su derrota es inevitable. Destacó una mejora drástica en los indicadores de solvencia, señalando que la relación deuda-producto pasó del 100% al 40%. «Vamos a honrar las deudas y el riesgo país se va a destrozar», vaticinó.
Ajuste y Cuentas Públicas: Defendió el recorte de casi 5 puntos del PBI, cuestionando a quienes criticaban la viabilidad de ajustar más de un punto por año. Reiteró que subir impuestos es un «robo» y que tomar deuda es «inmoral», eligiendo el camino del ordenamiento fiscal directo.
Mercado Laboral y Pobreza: En uno de los tramos más llamativos de su discurso, el mandatario afirmó que se crearon cerca de 400.000 puestos de trabajo (mencionando también la cifra de 113.000 en otro apartado) y que la pobreza bajó 27 puntos, sacando a 14 millones de personas de esa condición. Desmintió que los salarios se estén desplomando, a excepción del sector público.
El «único perjudicado» y el ataque a Kicillof
Milei apeló a un tono personal al asegurar que él es el «único» que no ha recibido un aumento de sueldo desde que asumió, autodefiniéndose como el presidente que menos gana en América.
En el plano político, apuntó contra el kirchnerismo como el principal responsable del endeudamiento histórico de Argentina, atribuyéndoles US$ 320.000 millones de la deuda total. La crítica más feroz fue dirigida a Axel Kicillof, a quien llamó «el soviético que gobierna la provincia de Buenos Aires», tildando a ese espacio de «ignorantes y brutos».

