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Milei reconoce derrota en Buenos Aires pero insiste en redoblar el ajuste

Milei derrota Buenos Aires

 

 

Tras perder por 13 puntos en Buenos Aires, Milei reconoció el revés electoral pero aseguró que profundizará el ajuste y el rumbo económico de su gobierno.

 

 

 

La provincia de Buenos Aires volvió a marcar el pulso político del país y el resultado fue contundente: Fuerza Patria superó al oficialismo por 13 puntos, golpeando de lleno al presidente Javier Milei y a la estrategia de La Libertad Avanza.

Desde la sede partidaria, Milei salió a reconocer lo que definió como un “revés electoral” en territorio bonaerense, aunque, fiel a su estilo, lo justificó señalando al peronismo:

“Hemos tenido un revés electoral y hay que aceptarlo. Ellos han puesto en esta elección todo el aparato peronista que manejan hace más de 40 años y que lo hacen de manera muy eficiente. Esto iba a representar el piso para nosotros y el techo para ellos”.


El gobierno pierde, pero Milei no cede

 

 

 

En lugar de leer la derrota como un mensaje de las urnas, Milei volvió a mostrarse obstinado con el rumbo de su gestión, más preocupado por sostener su dogma económico que por escuchar el malestar social:

“Empezaremos a trabajar de cara a este 26 de octubre que vienen las elecciones nacionales. Naturalmente, esto va a dar lugar a un profundo análisis de los datos y eso va a conllevar a una profunda autocrítica donde aquellas cosas en las que nos hemos equivocado las vamos a corregir. No hay opción de repetir los errores, de cara al futuro vamos a corregirlos”, dijo el mandatario.

Pero lejos de insinuar un cambio real, Milei ratificó que su programa seguirá inalterable:

“No se va a modificar, sino que se va a redoblar. Vamos a seguir defendiendo con uñas y dientes el equilibrio fiscal, vamos a mantener el esquema cambiario, vamos a seguir redoblando esfuerzos en nuestra política de desregulación y vamos a mejorar nuestra política de Capital Humano”.


Un resultado que incomoda al oficialismo

 

 

 

Mientras en el oficialismo intentan maquillar la derrota como un “piso electoral”, lo cierto es que Buenos Aires mostró el límite del discurso de la motosierra. Los votantes castigaron la política de ajuste, el deterioro social y el permanente enfrentamiento con todos los sectores.

En el terreno político, la derrota significa más que una elección provincial: desnuda la dificultad del gobierno para convertir discurso en votos, especialmente en el distrito que concentra el mayor peso electoral del país.

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