Los astronautas de Artemis II regresaron sanos y salvos a la Tierra este viernes. El amerizaje en el Pacífico fue exitoso y la NASA ya prepara la misión Artemis III para 2027.
La angustia se transformó en júbilo este viernes a las 21:07 (hora argentina) cuando la cápsula Orion tocó las aguas del océano Pacífico, frente a las costas de San Diego. Tras diez días de una odisea que rompió récords y superó las fronteras de lo conocido en los últimos 50 años, los cuatro astronautas de la NASA regresaron sanos y salvos a la Tierra, sellando el éxito absoluto de la misión Artemis II.
Una vez que se restablecieron las comunicaciones tras el crítico «blackout» del reingreso, el comandante Reid Wiseman llevó tranquilidad al centro de control con un mensaje breve pero contundente: «Vaya viaje. Estamos estables. Los cuatro estamos bien». La respuesta desde Houston no tardó en llegar, calificando el aterrizaje como «perfecto».
Un rescate de película
El buque USS John P. Murtha fue el epicentro del rescate, donde el propio administrador de la NASA, Jared Isaacman, recibió a la tripulación. «Hay mucho que celebrar», expresó emocionado el funcionario, destacando que Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen —junto a Wiseman— son ya «verdaderos representantes de la humanidad hacia las estrellas».
Próxima parada: Caminar sobre la Luna
Este amerizaje no es un final, sino el combustible para lo que viene. El éxito de Artemis II valida todos los sistemas de soporte vital y reingreso, dejando el camino despejado para Artemis III. Isaacman confirmó que el lanzamiento de la próxima gran misión está previsto para 2027, con el objetivo final de concretar un alunizaje en 2028 y comenzar la construcción de una base permanente.
Tras superar temperaturas de 2700°C en el escudo térmico, los astronautas ya se encuentran bajo supervisión médica, iniciando un proceso de readaptación a la gravedad terrestre tras haber visto la cara oculta de la Luna como pocos seres humanos en la historia.

