El hecho se descubrió este lunes por la mañana en el barrio Nueva Ciudad del Este. En el mismo lugar, los efectivos policiales encontraron a la madre de 30 años con lesiones. La mujer fue trasladada al Hospital Madariaga de Posadas, donde permanece internada y bajo resguardo de las autoridades judiciales mientras se esclarecen las circunstancias del caso.
Una dolorosa y compleja situación mantiene en vilo a las autoridades de la zona sur de la provincia tras registrarse el fallecimiento de un menor de edad en el ámbito domiciliario. Un amplio despliegue de las fuerzas de seguridad y de los peritos del ámbito judicial se activó de manera inmediata con el objetivo de reconstruir con total precisión cómo se desencadenaron las últimas horas en el inmueble.
El procedimiento se puso en marcha alrededor de las 10:00 horas de este lunes en una propiedad ubicada en el barrio Nueva Ciudad del Este, en la localidad de Puerto Santa Ana. Las patrullas acudieron de urgencia al sector tras recibir un llamado a las líneas de emergencia que daba cuenta de una situación de extrema gravedad dentro de una de las viviendas de la zona.
Al ingresar a la habitación de la propiedad, los uniformados constataron que un niño de 8 años se encontraba sin signos vitales. Junto al cuerpo, los agentes hallaron a su madre, una mujer de 30 años, quien presentaba diversas lesiones en su cuerpo que, de acuerdo con las primeras observaciones en la escena, habrían sido provocadas por ella misma, extremo que ahora deberá ser corroborado de manera científica por los peritos intervinientes.
Ante el cuadro de salud y la urgencia, el personal de Salud Pública brindó las primeras atenciones a la mujer y la trasladó en primera instancia hacia el hospital local de Santa Ana. Sin embargo, debido a la complejidad de las heridas sufridas, las autoridades sanitarias definieron su posterior derivación hacia el Hospital Ramón Madariaga de Posadas, establecimiento donde permanece internada bajo observación y con una estricta custodia policial dispuesta por el magistrado interviniente.
En la vivienda trabajaron de manera conjunta los especialistas de la División Policía Científica y el médico policial de la Unidad Regional XIII, quienes llevaron a cabo las tareas técnicas de rigor y el resguardo del perímetro. En paralelo, el gabinete de investigadores comenzó a tomar declaraciones testimoniales al entorno vecinal y familiar para reconstruir la rutina de la casa.
Según explicaron fuentes del caso, al expediente judicial ya se sumaron diversas actuaciones y antecedentes previos vinculados a la convivencia familiar, los cuales están siendo minuciosos analizados por la Justicia para entender el contexto previo al trágico descenlace. Los restos del menor serán sometidos a los exámenes forenses correspondientes para establecer fehacientemente las causas mecánicas del deceso.

