Una mujer de 26 años denunció 15 transferencias no autorizadas por un total de 330 mil pesos. Intervino Cibercrimen y detuvieron a un sospechoso de 30 años.
Una denuncia por vulneración de billeteras digitales y transferencias de fondos no autorizadas derivó en un procedimiento de detención en la localidad de Oberá. Una vecina de 26 años constató el vaciamiento total de los fondos que mantenía en reserva en sus plataformas bancarias y, tras la intervención de los especialistas en delitos informáticos, las pruebas técnicas recolectadas apuntaron como presunto autor del hecho a un familiar directo de la víctima, quien posee antecedentes registrados por delitos contra la propiedad.
Las maniobras electrónicas de desvío de capitales se habrían concretado de manera escalonada en el transcurso del último fin de semana largo.
Denuncia por movimientos bancarios no autorizados
La investigación judicial se inició formalmente durante la mañana de este lunes ante las autoridades de la Unidad Regional II. La damnificada se presentó en la dependencia para dejar asentado que había detectado una serie de transacciones sospechosas y la desaparición de los ahorros guardados en sus aplicaciones financieras, dinero que, según expuso, estaba reservado para costear la asistencia de salud de su hija.
De acuerdo con el cruce de datos y los resúmenes de cuenta aportados a la causa:
- Los movimientos se ejecutaron de manera continuada entre los días 23 y 25 de mayo.
- Se contabilizaron un total de 15 transferencias virtuales consecutivas hacia la cuenta de un tercer titular externo.
- El monto global de la defraudación económica ascendió de forma precisa a los 330 mil pesos.
Las pericias iniciales orientaron la autoría hacia el hermano de la denunciante, un hombre de 30 años, quien habría aprovechado una situación de proximidad familiar para acceder de forma indebida a las claves de validación de los dispositivos telefónicos de la afectada.
Rastreo informático y detención preventiva
Ante la denuncia por estafa, las autoridades judiciales ordenaron la intervención inmediata de las brigadas del Comando Radioeléctrico Zona Centro junto a los peritos de la División Cibercrimen de la Policía de Misiones. Los especialistas en informática forense procedieron a auditar las direcciones IP de las conexiones, reconstruir los códigos de origen de las transferencias y seguir la trazabilidad de los fondos desviados.
Con los indicios de geolocalización obtenidos en los soportes digitales, las patrullas policiales montaron un dispositivo de vigilancia en las inmediaciones de la propiedad del sospechoso. Horas más tarde, los agentes identificaron en la vía pública al implicado, procediendo a su inmediata detención en carácter de incomunicado.
El hombre fue alojado en las celdas de la comisaría jurisdiccional, quedando formalmente supeditado a las directivas del Juzgado de Instrucción de Oberá, en tanto los investigadores continúan con el cruce de datos bancarios para determinar la identidad del titular de la cuenta receptora del dinero y lograr el recupero del capital sustraído.

