Una alerta enviada desde el país vecino desencadenó un rápido rastreo con las cámaras del 911 en la zona de la terminal. El coche fue alcanzado pocos minutos después de haber iniciado viaje hacia Buenos Aires.
Una llamada de auxilio que cruzó la frontera puso en marcha un impecable despliegue policial en la capital provincial para frustrar el avance de una situación dramática. Todo comenzó en horas de la tarde de este miércoles, cuando la Dirección Investigaciones Complejas de Misiones recibió un requerimiento urgente emitido por el Ministerio de la Mujer del Paraguay.
La alerta advertía sobre la desaparición de una ciudadana de 51 años en la localidad de Cambyretá, en el departamento de Itapúa, de donde habría sido forzada a salir bajo constantes amedrentamientos por parte de su ex pareja.
Con la información primaria de que ambos habían cruzado hacia suelo misionero con rumbo inicial a Posadas, los sabuesos de la fuerza provincial montaron una carrera contra el tiempo. El entrecruzamiento de datos en los sistemas informáticos de la Policía se combinó de inmediato con el escrutinio minucioso de las cámaras de videovigilancia del Centro Integral de Operaciones 911. Tras revisar decenas de registros fílmicos en tiempo real, los operadores lograron individualizar a la pareja merodeando los alrededores de la terminal de ómnibus.
La investigación confirmó rápidamente la peor sospecha: el hombre había sacado pasajes para continuar la marcha y alejar a la víctima hacia la provincia de Buenos Aires. Ambos ya habían subido a una unidad de larga distancia que había encendido motores e iniciado su trayecto por las avenidas posadeñas.
Frente a la inminente salida del transporte de la jurisdicción, patrullas y móviles no marcados cercaron el recorrido del colectivo y lograron interceptar la unidad a pocos minutos de haber partido del playón.
Al abordar la unidad, los uniformados actuaron con rapidez para resguardar la integridad física de la mujer y contenerla, mientras que el individuo fue inmediatamente reducido y esposado ante la mirada atónita de los demás pasajeros.
Tras el procedimiento, las autoridades articularon las diligencias para que la mujer sea asistida y quede al cuidado de los estrados judiciales competentes de Paraguay. Por su parte, el sospechoso permanece alojado en sede policial bajo estricta custodia judicial a la espera del proceso de extradición para responder ante los tribunales de su país.

