El insólito choque ocurrió en la intersección de Tacuarí y Odonetto. Fernando Enrique S. (35) resultó sin lesiones pero el test confirmó que manejaba bajo los efectos del alcohol.
La mañana de este domingo arrancó con un fuerte impacto y una imprudencia al volante en la capital provincial. Cerca de las 6:00, un automovilista en evidente estado de ebriedad protagonizó un violento despiste sobre la avenida Tacuarí y su intersección con la calle Odonetto, en jurisdicción de la Comisaría Séptima.
El protagonista del siniestro fue Fernando Enrique S., de 35 años, quien circulaba a bordo de un Peugeot 206 de color gris. Por causas que la Policía busca establecer de manera formal, el sujeto perdió por completo el control de la unidad, se salió de la calzada y terminó su marcha de forma abrupta contra un poste de madera ubicado sobre la avenida.
Al arribar la patrulla policial al lugar, los efectivos constataron la magnitud de la colisión y entrevistaron al conductor. Fue en ese momento cuando advirtieron rápidamente que el hombre emanaba un fuerte aliento etílico y presentaba signos evidentes de hallarse ebrio.
A pesar del fuerte impacto contra la estructura, el automovilista no presentaba heridas o lesiones visibles a simple vista, aunque por precaución se solicitó la presencia del servicio médico de emergencia.
El choque dejó importantes daños materiales en la parte delantera del rodado, el cual quedó totalmente fuera de circulación. En la escena trabajó el personal de la Policía Científica de la Unidad Regional I y el bioquímico policial de turno para certificar el estado de alcoholemia y realizar los peritajes de rigor.

