El hecho ocurrió este martes a las 00:30. Un joven de 18 años rompió los vidrios del colegio, robó golosinas y dinero, y fue atrapado por la Comisaría Quinta.
El ataque vandálico se registró en las primeras horas de este martes en un establecimiento secundario de la capital provincial. El malviviente forzó los accesos vidriados y se alzó con la recaudación guardada y mercadería, provocando graves perjuicios edilicios.
El intruso logró vulnerar las medidas de seguridad del edificio central mediante la rotura de cristales para acceder a los sectores comerciales internos y embolsar diversos productos de consumo masivo junto con valores monetarios. Las tareas de patrullaje preventivo desplegadas en las inmediaciones resultaron fundamentales para localizar al sospechoso en plena huida por las arterias de la zona periférica.
El operativo se desencadenó alrededor de las 00:30 horas de la madrugada de este martes 16 de junio de 2026 en la zona sur de la ciudad de Posadas. La intervención policial se inició tras un llamado a la línea de emergencias 911 que daba cuenta sobre la presencia de un extraño en el edificio del Bachillerato N.º 35, situado estratégicamente sobre la intersección de la colectora Virgen del Carmen y la calle Roque González.
Las patrullas de la Comisaría Quinta iniciaron rastrillajes urgentes por las inmediaciones y, a los pocos minutos, visualizaron a escasas cuadras a un sospechoso que transportaba un bulto oscuro. Al notar el acercamiento de los uniformados, el joven intentó darse a la fuga a pie, pero fue interceptado y reducido tras una persecución en la vía pública, constatándose que tenía apenas 18 años de edad. En el interior del bolso secuestrado, los agentes hallaron una gran cantidad de alfajores, golosinas varias y dinero en efectivo.
Posteriormente, las autoridades escolares y los peritos de la Dirección Policía Científica constataron que el delincuente de 18 años había destrozado a golpes los paneles de vidrio de la puerta de ingreso al kiosco interno del colegio para concretar el robo de la mercadería destinada al alumnado. Los pesquisas confirmaron que la vestimenta y la fisonomía del detenido coinciden plenamente con los registros fílmicos de las cámaras de seguridad del predio educativo, quedando el joven alojado en los calabozos a disposición de la Justicia.

