En una asamblea sobre la Ruta 14, productores de toda la provincia definieron ejes de acción ante la crisis. Piden $500 por kilo de hoja verde y advierten por la falta de rinde tras la sequía.
En una jornada marcada por la unidad y la urgencia, el kilómetro 43 de la Ruta Nacional 14 fue testigo este sábado 28 de marzo de una asamblea que podría marcar un antes y un después en la zafra 2026.
Tras horas de debate bajo el sol de Campo Grande, representantes de las principales zonas productoras de Misiones definieron un plan de lucha y un precio de resistencia: no entregar ni un kilo de yerba mate por debajo de los $500 puesto en secadero.
La asamblea —que se levantó formalmente a las 16:30 hs— fundamentó este valor en una estructura de costos técnica. Los productores determinaron que el costo de producción actual ronda los $391 por kilogramo. Al sumar un margen de rentabilidad del 30% necesario para la subsistencia de la chacra, el precio final «justo» se posiciona en el umbral de los quinientos pesos.
Señales de mercado: Menos oferta y más demanda
Los asambleístas destacaron que existen factores externos que juegan a favor del productor en esta negociación. La fuerte sequía del verano ha provocado una merma significativa en los rendimientos de la zona sur de Misiones y el norte de Corrientes, lo que garantiza que habrá menos yerba disponible este año.
A esto se suma un crecimiento marcado en las exportaciones y un consumo interno sostenido. Si bien los productores reconocieron la predisposición de algunos industriales de ofrecer $350, fueron tajantes: «Estamos trabajando por debajo de los costos de producción».
Pedido de Emergencia Yerbatera
Campo Grande registra esta tarde de sábado una temperatura de 27°C, mientras los productores regresan a sus localidades con un mandato claro. Además del precio, la asamblea definió elevar una exigencia unificada al Gobierno Provincial y a la Cámara de Representantes: la declaración inmediata de la Emergencia Yerbatera.
Esta medida busca herramientas fiscales y de asistencia para un sector que se siente desprotegido ante la volatilidad de los precios programados por los grandes actores del mercado.
La recomendación para los colonos es firme: aguantar la producción y no malvender el esfuerzo de todo un año, confiando en que el mercado, tarde o temprano, deberá convalidar el precio de $500 ante la escasez de materia prima.

