Un hombre de 34 años fue puesto a disposición de la Justicia tras registrar denuncias por falsas promesas de construcción en al menos siete localidades misioneras.
El sospechoso captaba a sus víctimas a través de plataformas digitales y formalizaba los acuerdos comerciales en oficinas notariales para generar confianza. Exigía adelantos en efectivo y bienes registrables por obras que jamás se iniciaban.
Una compleja investigación por presuntas estafas reiteradas vinculadas al sector inmobiliario y de la construcción dio un giro fundamental tras desplegarse un operativo de vigilancia en la zona centro.
Las pesquisas judiciales apuntaban a un sofisticado esquema de engaño que afectó a familias de múltiples municipios, las cuales entregaban los ahorros de su vida y sus patrimonios con el anhelo de acceder a una vivienda, recibiendo a cambio promesas incumplidas y la interrupción abrupta de toda comunicación con el prestador del servicio.
La investigación criminal fue ejecutada por los efectivos de la Unidad Regional VI de la Policía de Misiones, quienes recolectaron testimonios y denuncias cruzadas en perjuicio de un hombre de 34 años.
El modus operandi consistía en promocionar servicios de edificación de casas residenciales y complejos de cabañas mediante perfiles en redes sociales. Para otorgar un marco de aparente legalidad y seriedad a las transacciones, el gestor citaba a los clientes en escribanías locales donde se rubricaban los contratos de obra.
El detonante que aceleró los tiempos de la justicia fue la denuncia formal radicada el pasado 24 de mayo por un ciudadano de 20 años oriundo de la localidad de Olegario Víctor Andrade. El damnificado expuso ante las autoridades viales y judiciales que había entregado un automóvil Chevrolet Corsa como parte de pago y adelanto inicial para la edificación de una cabaña de madera, una obra que jamás comenzó a ejecutarse y cuyos plazos contractuales vencieron por completo sin obtener respuestas del sospechoso.
Las tareas de inteligencia y el entrecruzamiento de datos permitieron establecer que el implicado registraba pedidos de captura y denuncias por maniobras idénticas en dependencias policiales de Puerto Iguazú, Eldorado, Santa Ana, Oberá, San Vicente y Garupá.
Al momento de ser interceptado por la brigada de investigadores sobre la avenida San Martín, se procedió al secuestro de abundante material documental probatorio, entre los que se destacan planos técnicos, contratos de adhesión y catálogos fotográficos que eran utilizados para seducir a nuevos clientes en la región.

