El Presidente publicó una carta asegurando que el sistema actual es opaco y caro. Propone eliminar las PASO, implementar Ficha Limpia y terminar con los «sellos de goma».
Tras el ingreso formal del proyecto al Senado, el Presidente ha decidido subir la apuesta discursiva mediante una carta abierta que define a la estructura electoral vigente como un «sistema viciado de raíz».
El mensaje, emitido por la Oficina del Presidente, no solo busca justificar los cambios técnicos, sino que establece una postura ética frente a lo que denomina el «subsidio insensato» a la dirigencia política, marcando el inicio de una batalla legislativa que promete redefinir la arquitectura democrática del país.
Para el Ejecutivo, el actual esquema es «caro y opaco», diseñado deliberadamente para proteger la supervivencia de estructuras partidarias que no representan fielmente la voluntad popular. La meta declarada es reducir el costo de la política, eliminar el flujo de fondos no registrados en las campañas y devolver la potestad de las candidaturas a los propios afiliados, retirando al Estado de la organización de las internas.
Los pilares de la reforma según el Ejecutivo
- El fin del «experimento» de las PASO: El Gobierno sostiene que las primarias representaron un gasto de $45.000 millones en 2023 sin cumplir su función original. De aprobarse la ley, las internas volverán a ser un asunto privado de los partidos.
- Guerra a los «sellos de goma»: Se propone elevar los requisitos de afiliación y pisos de votos para mantener la personería. El objetivo es eliminar a los partidos que funcionan meramente como herramientas de recaudación estatal o negociación política sin representatividad real.
- Modernización y transparencia digital: La implementación de la afiliación digital busca romper los «filtros burocráticos» que dificultan el surgimiento de nuevas expresiones políticas, facilitando la participación directa del ciudadano.
- Fin del «subsidio mediático»: El proyecto plantea eliminar el régimen de espacios cedidos en medios de comunicación, considerando que la entrega gratuita de aire para propaganda es un costo escondido que los contribuyentes no deben afrontar.
El desafío de la transparencia y la Ficha Limpia
Uno de los puntos más polémicos y debatidos es el blanqueo del financiamiento. El Gobierno asegura que hoy solo el 10% del dinero de las campañas está registrado, mientras que el 90% restante es «plata negra». Para solucionar esto, se propone un modelo de aportes privados regulados y trazables, permitiendo incluso que los partidos renuncien totalmente al subsidio estatal.
Finalmente, el mandatario ratificó que la Ficha Limpia es una condición de «decencia mínima». La iniciativa prohíbe que personas con condena en segunda instancia por delitos dolosos aspiren a cargos electivos o funciones en la Administración Pública, bajo la premisa de que quien tiene un impedimento legal para ser candidato debe tenerlo también para ser funcionario.

