Tras el polémico rechazo del año pasado, Javier Milei buscará reflotar la ley que prohíbe candidaturas a condenados por corrupción. Con un bloque oficialista más inflado, el poroteo en la Cámara Alta vuelve a poner en jaque la estrategia de los senadores de la Renovación.
La política nacional vuelve a poner el foco en un tema que sacó chispas el año pasado y que dejó a la provincia de Misiones en el centro de la polémica. Javier Milei ya avisó que La Libertad Avanza (LLA) no piensa tirar la toalla y este año volverá a la carga con la Ley de Ficha Limpia.
Se trata de esa norma que busca bloquearle el paso a cualquier candidato que tenga una condena confirmada en segunda instancia por meter la mano en la lata, algo que en su momento le pegaba de lleno a Cristina Kirchner, quien hoy cumple prisión domiciliaria.
Los misioneros marcados por «la volteada de la ley»
Hay que refrescar la memoria: en mayo del año pasado, el proyecto se hundió en el Senado y gran parte de la culpa la tuvieron los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut.
Los senadores de la Renovación pegaron una «voltereta» que nadie se esperaba, votando en contra junto al kirchnerismo, a pesar de que días antes Rojas Decut andaba diciendo en las radios locales que la sociedad demandaba esa ley.
Ahora, el escenario es otro y el oficialismo nacional llega mucho más armado al recinto.
El poroteo que ilusiona a Balcarce 50
Hoy por hoy, el interbloque libertario que comanda Patricia Bullrich en el Senado pasó de tener un puñado de legisladores a sentar a 21 senadores. Pero como para aprobar leyes electorales se necesita mayoría absoluta (37 votos), el Gobierno tiene que salir a «charlar» con los aliados:
- Los radicales y el PRO: Se estima que aportarían unos 13 votos clave entre los correntinos, santafesinos y mendocinos que ya dieron el visto bueno el año pasado.
- El factor misionero: Martín Goerling Lara (PRO Misiones) ya tiene el «sí» asegurado, pero la gran incógnita es qué harán Arce y Rojas Decut, quienes responden directamente a Carlos Rovira.
- Los números finales: Si se suma a los dialoguistas que entraron en diciembre y a los «provinciales silvestres», el Gobierno podría llegar caminando a los 40 votos, superando con holgura el piso necesario.
El clima en el Senado está espeso. Se comenta que desde la Casa Rosada podrían activar el tema en las extraordinarias de febrero o esperar a marzo. Lo cierto es que los senadores misioneros de la Renovación van a estar bajo la lupa de todo el país.
La pregunta que flota en el aire de la capital provincial es si volverán a actuar en bloque con el peronismo o si esta vez acompañarán el reclamo de «Ficha Limpia» para no quedar pegados a la vieja política en un año donde el Ejecutivo nacional no perdona los desplantes.

