La Policía de Misiones analiza videos donde se ve al conductor de un Ford Focus sacando las patentes del auto minutos después del siniestro vial en la rotonda del Aeropuerto. Buscan identificarlo.
(Imagen ilustrativa; no guarda relación con el hecho)
La Policía de Misiones está tras los pasos de un conductor que, lejos de auxiliar o quedarse a derecho, parece haber montado una escena para «borrarse» del mapa. Todo se desprende de la investigación por el siniestro vial ocurrido el pasado 22 de enero en la avenida Ulises López, justo en la rotonda de acceso al Aeropuerto de Posadas.
Esa mañana, entre las 07:30 y las 07:40, una mujer de 39 años que iba en su moto Gilera Smash 110 cc terminó desparramada sobre el asfalto. El golpe fue duro: la motociclista terminó en el Hospital Madariaga, donde todavía pelea por recuperarse.
Si bien al principio se investigaba si perdió el control sola, las cámaras de seguridad empezaron a mostrar una historia mucho más turbia.
Cámaras, acción y… ¿fuga?
Los investigadores de la Policía se pusieron a mirar los videos del Aeropuerto y encontraron algo que les llamó poderosamente la atención. A las 07:38, apenas minutos después del choque, un Ford Focus color blanco entró al estacionamiento del predio aeroportuario.
Lo que captaron las cámaras después parece sacado de una serie policial de baja calaña: se observa a una persona dando vueltas alrededor del auto y, según los registros, procedió a sacar ambas chapas patentes del vehículo. Diez minutos después, a las 07:48, el Focus salió del estacionamiento ya «limpio», sin ninguna identificación a la vista.
Buscan al sospechoso
La sospecha es obvia: ¿Por qué alguien se tomaría el trabajo de sacar las patentes en un lugar lleno de cámaras justo después de un siniestro en la puerta? La División Investigaciones trabaja a contrarreloj para cruzar datos, ver hacia dónde escapó el coche y confirmar qué grado de responsabilidad tuvo en la caída de la motociclista.
La Policía pide a cualquier vecino que haya visto un Ford Focus blanco maniobrando de forma extraña esa mañana, o que tenga algún dato sobre el dueño, que llame al 911 o se acerque a la comisaría más cercana. El «vivo» que sacó las patentes se olvidó de un detalle: hoy en día, hay ojos electrónicos en todos lados.

