San Javier celebró una nueva edición de la Fiesta de la Identidad Misionera con más de 3.000 visitantes, stands, arte, gastronomía y turismo local.
San Javier volvió a brillar. Con un marco multitudinario y una energía contagiosa, la Fiesta Provincial de la Identidad Misionera se consolidó nuevamente como uno de los eventos más convocantes de la región, combinando cultura, turismo y desarrollo local en una verdadera celebración de lo que somos como pueblo.
Durante las jornadas, se estima que entre 2.500 y 3.000 personas participaron de la fiesta, entre vecinos, turistas y visitantes de distintos puntos de Misiones y del país. Las calles se llenaron de color, aromas y música, en una muestra viva del espíritu misionero.
“El evento es mucho más que una celebración, es una expresión viva de nuestra identidad y de la fuerza de la comunidad. Ver a San Javier llena de visitantes, con nuestras calles colmadas de alegría y producción local, nos llena de orgullo”, destacó el intendente Matías Vílchez, quien subrayó el impacto positivo en el turismo y la economía regional.
La fiesta ofreció una gran variedad de propuestas que reflejaron el talento y la diversidad de la provincia. Hubo 45 stands, con gastronómicos, artesanos, bartenders y emprendedores de San Javier y de localidades como Oberá, Wanda, Montecarlo, Alem, El Soberbio y Posadas. También se sumaron expositores de Corrientes, Córdoba y Mendoza, e incluso un innovador emprendedor de El Calafate, que sorprendió con una experiencia de realidad virtual.
La gastronomía regional tuvo un papel protagónico, con 17 puestos de comida típica y tragos artesanales, mientras que el sector artesanal reunió a 23 expositores con piezas únicas que capturaron la esencia misionera. Hubo además stands de juguetes y bijouterie, ideales para las familias y los más chicos.
El impacto económico fue inmediato: el sector hotelero local registró ocupación plena, y el movimiento comercial se multiplicó en toda la zona. “Estos espacios son motores de desarrollo. Generan oportunidades, visibilidad y fortalecen nuestra identidad”, destacó uno de los emprendedores participantes.
Con un ambiente familiar, espectáculos en vivo y una fuerte impronta cultural, San Javier reafirmó su lugar como epicentro cultural del sur misionero. La Fiesta de la Identidad Misionera se consolida así como un símbolo de integración, orgullo y crecimiento compartido, donde cada edición celebra las raíces y el futuro de Misiones.

