El nuevo jefe de ministros de La Libertad Avanza, Diego Santilli, rearma el gabinete con nombres propios y acelera la negociación con gobernadores por la reforma electoral. |
El nuevo coordinador de la botonera nacional acelera las negociaciones con las provincias para sacar adelante las reformas del Gobierno. Cambios de nombres, internas presupuestarias y un pacto de silencio sobre el futuro electoral.
Los cambios profundos en las estructuras más altas del Gobierno Nacional siempre traen consigo un fuerte reordenamiento de las piezas y una nueva forma de negociar con el poder real del país.
Cuando un nuevo conductor se hace cargo de coordinar el gabinete, el primer gran desafío es demostrar autoridad y muñeca política para destrabar los proyectos que quedaron encajados en el barro legislativo. En la Argentina actual, cada voto en el Congreso cuesta caro y las provincias hacen valer sus necesidades fiscales en una pulseada constante con la billetera del Palacio de Hacienda. Lograr ese equilibrio entre el ajuste nacional y las demandas del interior es la tarea más compleja para quien aspire a mantener el barco a flote en medio de la tormenta.
El nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, ya puso primera y avisó que cuenta con el visto bueno de los mandatarios provinciales más dialoguistas para avanzar con una ambiciosa agenda, donde la prioridad número uno es la reforma electoral que busca eliminar las PASO.
Para dar el brazo a torcer, muchos gobernadores exigían cambios urgentes en el organigrama y una mayor atención a sus arcas locales. Mientras el ministro de Hacienda, Luis Caputo, mira con lupa cada peso del presupuesto para no descuidar el superávit fiscal, el «Colorado» confía en resolver las urgencias provinciales para asegurar los porotos en el Congreso.
Por estas horas, la gran expectativa pasa por el armado del elenco de trabajo con sello propio que se definirá esta misma semana. Trascendió que el nuevo jefe de ministros replicará un esquema similar al de la época de Guillermo Francos, manteniendo a figuras de su confianza en roles estratégicos: Gustavo Coria asumirá como secretario de Interior, mientras que Ignacio Devitt ocupará la vicejefatura del área para encargarse exclusivamente de la gestión y de aceitar los vínculos con el Poder Legislativo.
Otro que tiene su lugar re contra asegurado es Daniel Scioli en la secretaría de Ambiente y Turismo, junto al histórico equipo de comunicación que acompaña al «Colo» desde sus épocas en el PRO porteño.
Por último, el nuevo ministro coordinador fijó una regla de oro para esta etapa: terminantemente prohibido hablar de su futuro político o de sus viejos sueños de gobernar la provincia de Buenos Aires. Su esposa, Analía Mairona, fue la encargada de bajarle línea de forma directa a la prensa acreditada en la Casa Rosada, dejando en claro que el dirigente hoy tiene los pies sobre la tierra y está enfocado al 100% en el día a día de una gestión que no da respiro.

