El presidente del IMAC, Roque Gervasoni, lanzó duras críticas hacia la dirigencia de la Renovación tras recortes salariales a militantes. Apuntó contra «Kako» Sartori y advirtió sobre el avance de LLA.
El clima dentro del Frente Renovador de la Concordia está lejos de ser el ideal. Lo que muchos venían murmurando en los pasillos de la política misionera terminó de explotar en las redes sociales con un protagonista que no suele guardarse nada: Roque Gervasoni. El actual presidente del IMAC sacó la artillería pesada y apuntó directamente contra la dirigencia de la Renovación y al parecer especialmente con el ministro Coordinador de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori, desatando una interna que promete traer cola.
La mecha se encendió por una situación que toca la fibra más sensible de la política: el bolsillo de la militancia. Gervasoni hizo pública una captura de pantalla de un diálogo con un militante histórico, conocido como «Puly» Vera, quien trabaja en el Parque de la Salud. Quien mostraba su recibo se sueldo y al parecer, al trabajador le habrían recortado el sueldo, una medida que Gervasoni leyó como una traición al propio «ejército» que sostiene el proyecto renovador.
«¿Quién puta va a militar en el 2027?»
Con un lenguaje sin filtros, el funcionario advirtió sobre el vaciamiento del espacio y el coqueteo de la dirigencia con las ideas del oficialismo nacional.
«Si seguimos matando compañeros, castigando compañeros y trayendo libertarios, quien puta va a militar el 2027», disparó Gervasoni, poniendo en duda la lealtad de la base de cara a las próximas elecciones ejecutivas.
Para el titular del IMAC, el Frente Renovador se está alejando de sus raíces para parecerse a aquello que juraron combatir. «Dijimos que veníamos a echar a los capangas de la política, no a convertirnos en ellos. El Diablo se relame cuando te convierte en eso que odiabas», sentenció en un posteo que rápidamente se volvió viral en los grupos de WhatsApp de la política local.
La vereda de enfrente
El malestar de Gervasoni no es solo por un sueldo, sino por el rumbo ideológico de la provincia. En su descargo, dejó una advertencia que suena a ultimátum para la conducción que encabeza Sartori: «Si el futuro pretende ser LLA (La Libertad Avanza) en Misiones, yo soy Renovador y bien Peronista, seguro me van a encontrar en la vereda del Frente».
Esta declaración expone una grieta profunda entre quienes quieren mantener la identidad «misionerista» con tintes sociales y aquellos que, por necesidad o convicción, buscan mimetizarse con el estilo libertario para sobrevivir a la ola de Javier Milei. Por ahora, en la Rosadita misionera hay silencio, pero la «sangría» que denuncia Gervasoni ya está a la vista de todos.

