Mientras el Senado debate la reforma laboral, se registraron choques entre la policía y manifestantes. El Gobierno ratificó la línea dura y criticó a los sectores de izquierda.
La tarde de este miércoles, las inmediaciones del Congreso de la Nación se convirtieron en un escenario de batalla campal. Mientras en el recinto del Senado se discutía artículo por artículo la Reforma Laboral, en las calles la tensión acumulada entre las fuerzas de seguridad y las organizaciones sociales terminó por estallar en una serie de incidentes que incluyeron piedrazos, gases lacrimógenos y el derribo de vallados.
Los disturbios comenzaron cuando columnas de organizaciones de izquierda, que se encontraban manifestando en rechazo al proyecto oficialista y en reclamo por la situación de los jubilados, intentaron avanzar sobre el cordón de seguridad. El choque fue inmediato: los manifestantes lograron tirar parte del vallado dispuesto por el Ministerio de Seguridad, lo que provocó la reacción de la policía para dispersar la zona.
La respuesta de Milei: «Del otro lado tenemos esto»
Fiel a su estilo directo y combativo, el presidente Javier Milei no tardó en utilizar sus redes sociales para sentar posición. El mandatario apuntó contra quienes critican sus formas de gobierno pero guardan silencio ante la violencia en las calles.
«A los catadores de modales habría que recordarles que del otro lado tenemos esto… Campeones de plumas cobardes ya que frente al mal callan y al que da la pelea, si no usa sus formitas fracasadas, pegan», expresó el Jefe de Estado.
Santilli y Bullrich ratificaron la «Ley y el Orden»
Desde el gabinete nacional, las declaraciones fueron en la misma línea de dureza. El ministro del Interior, Diego Santilli, calificó a los manifestantes como «delincuentes organizados» y aseguró que los incidentes son parte de un modelo que se termina en el país: «Se acaba el apriete a los laburantes y el choreo de la industria del juicio».
Por su parte, Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores libertarios, vinculó la violencia callejera con la falta de apoyo electoral de los sectores opositores. “El único idioma que conocen es la violencia porque con los votos no les alcanza. Debaten y ‘ganen’ en el Congreso. En la calle, la ley y el orden se respetan”, subrayó.
Contexto de la protesta
La movilización fue convocada por la CGT, las dos CTA y movimientos sociales, quienes consideran que la reforma vulnera derechos históricos de los trabajadores. Pese a que el Gobierno retiró el capítulo de Ganancias horas antes, los sindicatos mantuvieron la marcha y el paro de transporte que comenzó a las 13:00 horas, afectando el regreso de miles de trabajadores a sus hogares.

