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Terror y millones en el Abasto Municipal: la pista de las cámaras que terminó en un megaoperativo

 

 

 

​Tras cinco allanamientos simultáneos, la policía logró capturar a uno de los sospechosos del asalto ocurrido el 24 de enero. Se recuperaron elementos y se halló contrabando.

 

 

 

​Maniataron a los empleados con precintos y se llevaron una suma cercana a los tres millones de pesos. La madrugada del 24 de enero parecía el crimen perfecto, hasta que la División Investigaciones logró reconstruir el rompecabezas de la fuga.

 

 

 

​El asalto: minutos de máxima tensión

 

 

 

​Eran las primeras horas de la madrugada del pasado sábado cuando el silencio sobre la Ruta Nacional N.º 12 fue interrumpido por la llegada de una motocicleta. Dos hombres, ocultos tras cascos integrales y empuñando armas de fuego, irrumpieron en las oficinas del Abasto Municipal. No hubo lugar para la resistencia: los delincuentes redujeron al personal y, utilizando precintos plásticos, los dejaron inmovilizados en el suelo.

 

 

 

​En pocos minutos, los asaltantes vaciaron la caja fuerte, alzándose con un botín de aproximadamente tres millones de pesos y los teléfonos celulares de las víctimas. Con la misma velocidad con la que llegaron, se perdieron en la oscuridad de la noche misionera, dejando atrás una escena de caos y miedo.

 

 

 

​La caída en los barrios Santa Rosa y 1.º de Mayo

 

 

 

​La Unidad Regional V puso a trabajar a sus mejores hombres de la División Investigaciones y Drogas Peligrosas. El análisis minucioso de las cámaras de seguridad y el aporte de testimonios clave permitieron identificar a los presuntos autores: dos hermanos con un frondoso prontuario en la zona.

 

 

 

 

 

​Este martes, la orden judicial fue contundente. Se realizaron cinco allanamientos simultáneos en los barrios Santa Rosa y 1.º de Mayo. El despliegue no solo buscaba a los responsables, sino también el dinero y las armas.

 

 

 

 

Durante los procedimientos, los efectivos se toparon con una sorpresa: un depósito de mercadería extranjera sin aval aduanero (cubiertas, electrodomésticos y cigarrillos), lo que obligó a dar intervención a la Fiscalía Federal.

 

 

 

El desenlace: un «Simio» tras las rejas

 

 

​El operativo cerrojo dio sus frutos en una de las viviendas allanadas. Allí, la policía logró interceptar y reducir a uno de los sospechosos que estaba en la mira de los investigadores.

 

 

 

El joven quedó inmediatamente bajo custodia, mientras se intensifican los esfuerzos para dar con el paradero de su hermano, quien ya está identificado y cuenta con pedido de captura.

 

 

 

​El detenido, que ahora enfrenta cargos por el robo millonario y la infracción a la Ley Aduanera, fue identificado como Tiago B. (17), alias “Simio”. El menor fue alojado en la Comisaría Tercera, quedando a disposición del Juzgado Correccional y de Menores, mientras la policía de Iguazú continúa con la cacería de su cómplice.

 

 

 

 

 

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