Una mujer de 30 años fue encontrada sin signos vitales en su vivienda el viernes por la noche. Las pericias de Criminalística y la autopsia determinaron un accidente doméstico fatal.
Cerca de las 21:00, los vecinos solicitaron la presencia de la policía en una vivienda ubicada en el barrio Niño Perdido. Al llegar al lugar, los uniformados se encontraron con una escena desgarradora que dio inicio a una investigación judicial para esclarecer las circunstancias de una muerte súbita.
Según los datos recabados en el inicio de las actuaciones, la pareja de la víctima llegó al domicilio alrededor de las 20:00 y se encontró con una situación inesperada: la mujer estaba tendida en el suelo de la habitación, completamente inmóvil. A pesar de los intentos por asistirla, ya no presentaba signos vitales, lo que motivó la intervención inmediata del Juzgado de Instrucción en turno y de los peritos de Criminalística.
Pericias y resultados forenses
Durante la madrugada, los especialistas trabajaron en la escena para verificar las conexiones eléctricas de la vivienda, bajo la sospecha de que una falla técnica o un contacto accidental con un artefacto pudo haber sido el desencadenante. El cuerpo fue trasladado por el móvil morguero para la realización de una autopsia médico-legal, paso fundamental para descartar otras hipótesis y confirmar la naturaleza del hecho.
El estudio forense, cuyos resultados se conocieron este sábado al mediodía, trajo claridad sobre lo sucedido. Los médicos determinaron que el fallecimiento no estuvo vinculado a causas naturales ni a hechos de violencia externa, sino a una potente descarga que afectó el sistema cardíaco de la mujer de manera inmediata.
Finalmente, las autoridades judiciales identificaron a la víctima como Patricia Lorena Madruga Durán, de 30 años y nacionalidad paraguaya. Tras confirmar que la causa de muerte fue electrocución, la Justicia dispuso la entrega de sus restos a los familiares para el velatorio y la posterior inhumación en la localidad de Candelaria.

