Tras la feria judicial, este martes 3 de febrero se reanuda el juicio por la red de coimas y asociación ilícita. Defensas de exfuncionarios y empresarios desfilarán ante el tribunal.
Se terminó el descanso para los tribunales y, con el arranque de febrero, vuelve a la carga el juicio más pesado de los últimos años: la Causa Cuadernos.
Este martes 3 de febrero, los jueces Méndez Signori, Canero, Castelli y Costabel reabren el tablero para intentar agilizar un proceso que, por su magnitud, amenaza con durar una eternidad si no le meten ritmo.
La acusación, liderada por la fiscal Fabiana León, es contundente y apunta directo al corazón del sistema que gobernó el país entre 2003 y 2015. Se investiga un plan integral de recaudación ilegal donde empresarios de la construcción, energía y transporte entregaban bolsos con efectivo a cambio de favores estatales. Es la radiografía perfecta del «curro» institucionalizado, donde el dinero de los impuestos terminaba alimentando una asociación ilícita presuntamente encabezada por Cristina Kirchner.
El calendario de las defensas
Esta nueva etapa se centrará en los planteos de las defensas, que intentarán desarmar las pruebas que complican a sus clientes. El cronograma viene cargado:
- Martes 3 de febrero: Será el turno de los abogados de la expresidenta, junto a los de los «pesados» del gabinete como Julio De Vido y Roberto Baratta. También expondrán los defensores del financista Ernesto Clarens, el hombre que supuestamente «blanqueaba» la recaudación.
- Jueves 5 de febrero: El desfile sigue con los secretarios privados de los exfuncionarios y un grupo de empresarios de peso, entre ellos Juan Carlos Lascurain (ex UIA) y directivos vinculados a firmas como Electroingeniería y Vicentin.
- 10 de febrero en adelante: La lista no termina, sumando a gerentes de Hidrovía, Faraday y Albanesi, además del exdirector de la Entidad Binacional Yacyretá, Oscar Thomas.
¿Virtual o presencial?
Para tratar de que el juicio no se duerma en los laureles, el tribunal decidió que las audiencias sigan siendo virtuales, pero con una excepción clave: las indagatorias serán presenciales. Esto busca que los acusados tengan que dar la cara ante los jueces y no se escondan detrás de una pantalla.
Recordemos que la causa sostiene que el sistema de recaudación tenía dos canales: uno donde los propios funcionarios pasaban a cobrar el efectivo y otro donde la cartelización de la obra pública garantizaba el flujo de retornos. Es, básicamente, la descripción de cómo el peronismo de esos años convirtió al Estado en una caja de ahorro personal, dejando al país con rutas sin terminar pero con cuadernos llenos de anotaciones sobre dónde y cuándo se entregaba la guita.
El 24 de febrero, tras un breve bache por los feriados, el debate se retomará con el turno de Ricardo Jaime, otro de los nombres que ya son sinónimo de la corrupción en la era del despilfarro.

