Una chica de 19 años arrancó el 2026 de la peor manera en Alem. Chocó un VW Vento estacionado y el test de alcoholemia confirmó lo que todos sospechaban: estaba pasadísima.
Un Chevrolet Cobalt circulaba por la calle América, pero al llegar a la intersección con Whieler, el rumbo se perdió por completo. El coche terminó impactando de lleno contra un Volkswagen Vento que estaba ahí, lo más bien, estacionado y sin nadie adentro. Por suerte, no pasaba ningún peatón en ese momento, porque la historia hoy sería otra.
Cuando la policía llegó al lugar, se encontró con una escena que ya se veía venir. Al pedirle a la conductora que soplara el aparatito, el resultado no dejó lugar a dudas. Los números en la pantalla del alcotest fueron contundentes: 1,14 gramos de alcohol por litro de sangre. Más del doble de lo permitido y una cifra que explica por qué el auto terminó contra el coche estacionado en una maniobra que no tiene mucho sentido si uno está en sus cabales.
La situación se resolvió con la intervención del Juez de Faltas local, el Dr. Ceballos, quien ordenó las actas de infracción correspondientes. Pero como la chica no podía seguir al volante ni el auto podía quedar ahí tirado, tuvo que aparecer la familia para hacerse cargo del «regalito» de Año Nuevo. Lo insólito es que el vehículo no fue secuestrado, fue entregado finalmente a su padre para que se lo lleve a casa.
La responsable de este arranque de año accidentado fue identificada como Natalia Belén B. (19), quien ahora deberá rendir cuentas ante la justicia de faltas, mientras que su progenitor, Roque B., fue quien tuvo que poner la cara por el desastre de su hija en plena mañana de feriado.

