La jefa del bloque de senadores libertarios cuestionó con dureza las explicaciones del jefe de Gabinete por sus ahorros en criptomonedas fuera del sistema.
La interna libertaria estalló antes de la reunión de la mesa política en Casa Rosada. La jefa del bloque en el Senado endureció su postura por la polémica frase del funcionario y advirtió que la Justicia podría inhabilitarlo de por vida si se comprueba un delito.
El escándalo patrimonial que sacude al Gobierno nacional sumó este jueves un capítulo de extrema tensión política, transformándose en una guerra abierta dentro de la propia tropa oficialista a raíz de las llamativas justificaciones que se dieron sobre una fortuna oculta en criptomonedas.
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, rompió lanzas y salió a cruzar públicamente al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por sus recientes explicaciones sobre el origen de los 513.000 dólares en Bitcoin que acaba de incorporar a sus declaraciones juradas tras años de mantenerlos fuera de los registros oficiales.
La exministra de Seguridad no se guardó nada y consideró que el comportamiento de su compañero de espacio representa una grave «omisión ética», abriendo una profunda grieta en el discurso de transparencia de la gestión presidencial.
El detonante del malestar fue la polémica frase con la que el vocero e influyente ministro coordinador intentó defenderse ante los medios: «Ahorramos en negro como todos los argentinos». Esa sorpresiva admisión de haber mantenido más de medio millón de dólares en las sombras entre 2013 y 2018 reavivó los reclamos de la oposición y obligó a la líder de la bancada del Senado a endurecer su posición. Minutos antes de entrar a una reunión clave, la legisladora recordó que el Gobierno tiene «la moral como política de Estado» y disparó con dureza: «Ahora, será la Justicia la que tendrá que determinar».
El fantasma de la inhabilitación
El fuerte reproche de la senadora se conoció en la previa de la mesa política que se desarrolla en la Casa Rosada, un encuentro de alta exposición que encabeza el propio damnificado y que integran figuras del riñón presidencial como la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el asesor estrella, Santiago Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli; el funcionario de Jefatura de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario Eduardo «Lule» Menem; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el titular de la cartera de Economía, Luis «Toto» Caputo (quien avisó que no iría).
La gravedad del planteo de la senadora radica en que dejó flotando la posibilidad de que el jefe de Gabinete sea denunciado por «omisión maliciosa», una figura del código penal que prevé la inhabilitación perpetua para ejercer cualquier tipo de cargo público en el Estado.
Mientras la presidenta del bloque libertario en la Cámara Alta busca diferenciarse y ya difundió su propia declaración de bienes para dar una señal de transparencia, el presidente Javier Milei y los funcionarios más cercanos al esquema de poder intentan armar un cordón sanitario para contener los daños.
El jefe de Estado salió a respaldar con fuerza a su mano derecha, asegurando que las explicaciones sobre las 8 billeteras virtuales son totalmente suficientes. Sin embargo, el sismo político ya está instalado en el centro de la agenda y promete sumar nuevos requerimientos en los tribunales federales durante los próximos días.






