Ocurrió este martes a las 17:00 sobre la Ruta 12 (KM 1453). Un Scania fue embestido por un camión negro que continuó su marcha. Vialidad Nacional trabajó para despejar los vidrios del asfalto.
Un insólito siniestro vial con características de fuga interrumpió la circulación sobre la principal arteria nacional de la provincia durante las últimas horas de la tarde de este martes. Un camión de gran porte que transportaba mercadería vitivinícola fue embestido por otro transporte pesado cuyo conductor, lejos de detenerse a auxiliar o evaluar los daños, aceleró su marcha y huyó de la escena con rumbo desconocido.
El incidente de tránsito ocurrió alrededor de las 17:00 horas en un sector crítico de la conectividad vial: sobre el puente que cruza el arroyo Cuña Pirú, a la altura del kilómetro 1453 de la Ruta Nacional 12, en jurisdicción de la localidad de Capioví.
Impacto cruzado en el puente y desparramo
De acuerdo con las primeras averiguaciones periciales de las fuerzas de seguridad, un camión Scania —conducido por un joven de 29 años llamado Arturo S., quien viajaba acompañado por otro de 24— transitaba por la ruta en sentido sur-norte (Posadas hacia Puerto Iguazú).
Al ingresar al viaducto, el Scania fue impactado de manera violenta en su sector lateral trasero por las estructuras de acople de otro camión de color negro que circulaba en sentido opuesto. La fuerza del roce provocó daños en el semirremolque haciendo que perdiera parte de la carga sobre el asfalto.
Pérdida de mercadería: Decenas de cajas que contenían botellas de vino rompieron sus amarras de seguridad y cayeron pesadamente sobre la cinta asfáltica.
Rotura total: Las botellas se destrozaron al impactar contra el hormigón, cubriendo el carril de circulación con vidrios y líquido, lo que inhabilitó el paso vehicular seguro en la zona del puente.
A pesar de la espectacularidad del impacto y del desparramo de cristales, los ocupantes del Scania resultaron completamente ilesos. En tanto, las autoridades policiales emitieron un alerta de localización urgente en los puestos de control de las localidades vecinas para dar con el camión negro fugitivo, del cual no se pudieron registrar mayores especificaciones en el momento del choque.
Al lugar de la emergencia acudieron de inmediato efectivos de la Unidad Regional IV y personal especializado de la División Seguridad Vial y Turismo. Los uniformados montaron un operativo de tránsito asistido para canalizar el flujo de vehículos por las banquinas, mientras que operarios de Vialidad Nacional trabajaron a contrarreloj con escobas y palas para remover los restos de vidrios y despejar por completo la calzada.
Posteriormente, especialistas de la División Criminalística realizaron las pericias mecánicas y fotográficas en la estructura del camión damnificado para determinar la trayectoria del roce y recabar indicios biológicos o de pintura que faciliten la identificación del rodado prófugo.






